Subterránea

Desde que nacemos, todo el tiempo somos bombardeadxs por mensajes publicitarios que nos indican que sólo a través del consumo podemos alcanzar la plenitud. Zygmunt Bauman ya lo había dicho para El País: “En nuestra actualidad, todas las ideas de felicidad acaban en una tienda”, toda la comunicación en medios, publicidad y propaganda está orientada hacia la acumulación. Son estas dos acciones, las que nos han orillado a la sobreexplotación de recursos para satisfacer una necesidad creada.
A pesar de este bombardeo y paradójicamente, a raíz del mismo, diversas expresiones y grupos han surgido para denunciar las prácticas del sistema y más allá de limitarse a criticar, también ofrecen alternativas de felicidad, de libertad y de consumo. Un consumo consciente que más allá de enriquecer a los multimillonarios, propicia la creación y la autogestión de recursos; la imaginación nos da el poder de pensar que otro mundo es posible.
Subterránea, es el resultado del potencial creativo que nace de Erre y Maldita Carmen; un escenario inhóspito y abandonado, que nos sitúa en un futuro que cada vez parece más cercano, en donde ciudades se convirtieron en basureros gigantes y que al mismo tiempo, nos lleva a aquellos lugares en donde ocurre el acto creativo de las artistas; el mundo subterráneo en donde pegan carteles, en donde pintan, en donde imaginan.